En los últimos años, el parto en el agua ha surgido como una alternativa atractiva a los métodos de parto tradicionales. Como su nombre indica, un parto en el agua implica que la madre atraviese el trabajo de parto y potencialmente dé a luz en una bañera llena de agua tibia.

La esencia del parto en el agua

La filosofía detrás del parto en el agua se basa en la creencia de que, dado que el bebé pasa nueve meses en el saco de líquido amniótico, un ambiente acuático durante el nacimiento le resultaría familiar y menos traumático.

El suave abrazo del agua tiene como objetivo proporcionar una transición fluida para el bebé desde el útero al mundo exterior. Para la madre, el agua sirve como un capullo calmante, aliviando potencialmente las intensas sensaciones del parto. La flotabilidad del agua la sostiene, permitiendo una variedad de movimientos que quizás no serían posibles en una cama. Esta libertad puede ser empoderadora, dando a la madre un papel activo en su proceso de parto.

Los múltiples beneficios

El parto en el agua no es solo una tendencia; ofrece un ambiente natural y reconfortante tanto para la madre como para el bebé, con algunos beneficios aparentes que incluyen disminución del dolor y las complicaciones durante el parto, gracias a la relajación de los músculos y los tejidos. El agua también puede reducir la intensidad de las contracciones y la gravedad de los desgarros vaginales e incluso las episiotomías. Algunos estudios muestran que tener un parto en el agua está asociado con una mayor tasa de inicio de lactancia materna en la sala de partos

Asimismo, el masaje perineal también puede ser una buena opción cuando se trata de relajar los músculos y tejidos durante el trabajo de parto. Este es un método reconocido para preparar los tejidos perineales para estirarse alrededor de la cabeza y el cuerpo de tu bebé.

Un refugio para la madre

El agua tibia en la bañera de parto actúa como un calmante natural. Es similar al alivio que se siente al sumergirse en un baño caliente después de un largo día. Para una madre en trabajo de parto, esta calidez puede ayudar a aliviar el estrés y relajar los músculos tensos, haciendo potencialmente las contracciones más llevaderas. La flotabilidad del agua reduce el peso efectivo de la madre, permitiéndole moverse libremente, cambiar de posición y encontrar una postura óptima para el parto. Esta movilidad puede conducir a contracciones uterinas más eficientes, asegurando una mejor circulación sanguínea. Con una mejor circulación viene una mejor oxigenación de los músculos uterinos, lo que puede significar menos dolor para la madre y más oxígeno para el bebé.

Además, el ambiente inmersivo del agua puede actuar como una distracción, reduciendo la percepción del dolor. El efecto calmante del agua también puede ayudar a reducir la presión arterial alta inducida por la ansiedad. A medida que el cuerpo libera menos hormonas del estrés, produce más endorfinas, que actúan como inhibidores naturales del dolor. Esta cascada de respuestas fisiológicas puede hacer que el proceso de parto sea más fluido y manejable.

Una bienvenida suave para el bebé

Para el bebé, el viaje desde el útero al mundo puede ser toda una transición. El método de parto en el agua tiene como objetivo hacer esta transición lo más suave posible. El agua tibia de la bañera de parto imita el ambiente del saco amniótico, proporcionando un entorno familiar para los primeros momentos del bebé. Esta familiaridad puede aliviar el estrés del nacimiento, ofreciendo al recién nacido una tranquilizadora sensación de seguridad.

Abordando las preocupaciones: riesgos y complicaciones

Como cualquier procedimiento médico, el parto en el agua viene con su conjunto de riesgos y posibles complicaciones. Es esencial abordar la idea de un parto en el agua con una perspectiva equilibrada, entendiendo tanto sus beneficios como sus posibles desafíos.

Las infecciones son una preocupación, especialmente si el bebé respira agua demasiado pronto o si el equipo de parto no está adecuadamente esterilizado. Otro riesgo potencial es la aspiración de meconio. Si el bebé expulsa meconio (su primera deposición) en el agua, existe la posibilidad de que lo inhale, lo que puede provocar complicaciones. La neumonía, aunque rara, es otro riesgo asociado con el parto en el agua, potencialmente resultante de bacterias en el agua de la bañera.

Una de las preocupaciones más significativas es el riesgo de que el bebé se ahogue. Sin embargo, es esencial entender que los bebés tienen un reflejo de inmersión que les impide inhalar agua. Este reflejo asegura que continúen recibiendo oxígeno a través del cordón umbilical hasta que comiencen a respirar aire. La orientación adecuada y el monitoreo por profesionales capacitados pueden mitigar la mayoría de estos riesgos.

Un resumen de los riesgos potenciales incluye:

  • Infección: Existe riesgo de infección si el bebé respira demasiado pronto o si el equipo no está esterilizado correctamente.
  • Aspiración de meconio: Si el bebé expulsa meconio (primera deposición) en el agua, existe riesgo de aspiración.
  • Neumonía: Existe un riesgo potencial de neumonía por bacterias en el agua de la bañera.
  • Ahogamiento: Aunque raro, existe el riesgo de que el bebé se ahogue si inhala agua.
  • Rotura del cordón umbilical: El cordón umbilical podría romperse cuando se levanta al bebé hacia la superficie del agua.

En su análisis exhaustivo del Parto en el Agua de Evidence Based Birth, han concluido que:

Los beneficios o riesgos del parto en el agua para el recién nacido son menos claros, pero hasta ahora la evidencia no muestra aumento en la muerte neonatal ni ningún otro resultado de salud negativo, incluyendo ingresos en la UCIN, puntuaciones Apgar bajas, dificultad respiratoria, necesidad de reanimación, infecciones, pH del cordón umbilical o hipotermia.

Basándose en los datos que tenemos, el parto en el agua es una opción razonable para personas de bajo riesgo durante el parto, siempre que comprendan los posibles beneficios y riesgos.

Un estudio realizado por la American Association of Birth Centers concluyó que:

De 26.684 mujeres, aquellas que dieron a luz en el agua tuvieron resultados más favorables, incluyendo menos trabajos de parto prolongados en primera o segunda fase, anomalías en la frecuencia cardíaca fetal, distocias de hombro, laceraciones genitales, episiotomías, hemorragias o traslados posparto.

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Preparándote para la experiencia

Si la idea de un parto en el agua resuena contigo, la preparación es clave. Comienza consultando con tu profesional de la salud. Pueden ofrecerte información, compartir experiencias, guiarte sobre las mejores prácticas y hacerte saber qué artículos añadir a tu lista de maternidad. Mientras que algunos hospitales están equipados para partos en el agua, muchos ocurren en centros de maternidad especializados o incluso en casa. Estos centros suelen estar equipados con todo el equipo de emergencia necesario, garantizando la seguridad tanto para la madre como para el bebé. Dependiendo de tus necesidades, puedes elegir si tener un parto en el agua en un hospital, centro de maternidad especializado o en casa.

Elegir la bañera de parto adecuada es otro aspecto crucial. Aunque hay bañeras de parto especializadas disponibles para alquilar o comprar, algunas madres prefieren usar sus propias bañeras. La consideración principal debe ser la comodidad y la facilidad de acceso para la matrona o el médico que atienda el parto.

El coste es otro factor a considerar. Aunque los centros de maternidad pueden ser menos costosos que los hospitales, es esencial consultar con tu aseguradora para entender los detalles de la cobertura.

Una preparación adecuada para el parto es una de las claves para lograr los beneficios deseados a través de cualquier método de parto elegido. Por lo tanto, un resumen de las cosas a recordar cuando te preparas para un parto en el agua es el siguiente:

  1. Consulta: Siempre consulta con tu profesional de la salud para entender todos los riesgos y realidades de tus opciones.
  2. Ubicación: Aunque algunos hospitales permiten partos en el agua, la mayoría ocurren en casa o en centros de maternidad independientes equipados con el equipo de emergencia necesario.
  3. Elegir una bañera: Las bañeras de parto se pueden alquilar o comprar online o a través de una matrona. Asegúrate de que la bañera permita que tu barriga esté completamente sumergida y proporcione fácil acceso para la matrona.
  4. Consideraciones de coste: Dar a luz en un centro de maternidad suele ser menos costoso que en un hospital. Consulta con tu aseguradora para conocer los detalles de la cobertura.

El parto en el agua ofrece una combinación de naturaleza y el milagro del nacimiento

El parto en el agua proporciona una experiencia de parto única, centrándose en la comodidad y el empoderamiento de la madre mientras asegura una bienvenida suave para el bebé. Como con cualquier método de parto, es esencial estar bien informada (haz un curso de educación prenatal), preparada (practica hipnoparto, yoga prenatal, técnicas de respiración y masaje perineal), y contar con el apoyo de profesionales capacitados. Con la preparación y la mentalidad adecuadas, un parto en el agua puede ser una experiencia hermosa y memorable para las futuras madres.

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09 agosto 2023