Muchas mujeres necesitan puntos después de un parto vaginal debido a desgarros o a una episiotomía. Hay varios factores que determinan la gravedad del desgarro y cuántos puntos necesitarás. Entre ellos: si es tu primer parto, si la segunda fase del trabajo de parto fue prolongada, si se utilizaron instrumentos, tu posición durante el expulsivo, el tamaño y la posición del bebé, entre otros.
Comprender, tratar y cuidar estos casos es fundamental para una recuperación posparto sin complicaciones.
Entender la necesidad de puntos tras el parto vaginal
Episiotomía vs. desgarros naturales: La episiotomía es una incisión quirúrgica deliberada realizada en el periné, la zona entre la abertura vaginal y el ano. Los profesionales sanitarios pueden realizar este procedimiento con la intención de ampliar la abertura vaginal, facilitar un parto más rápido o intentar controlar la zona de la incisión. Históricamente, las episiotomías eran más comunes, ya que se creía que ofrecían un proceso de cicatrización más controlado y predecible debido a la naturaleza limpia y recta de la incisión. Por otro lado, los desgarros naturales ocurren de forma espontánea durante el parto. Estos desgarros surgen por la presión que ejerce la cabeza del bebé sobre el tejido vaginal. En los últimos años, ha habido un cambio de perspectiva en la comunidad médica. Muchos expertos ahora consideran que permitir que el cuerpo se desgarre de forma natural, si va a ocurrir, podría resultar en menos dolor posparto y menos complicaciones que una episiotomía. En esencia, mientras que una episiotomía ofrece una incisión más controlada, los desgarros naturales se alinean más con la respuesta orgánica del cuerpo al parto. Ambos escenarios tienen sus propias ventajas y consideraciones. Es fundamental hablar de estos aspectos con tu profesional sanitario.
¿Cuántos puntos podrías necesitar? El número de puntos necesarios después del parto vaginal varía ampliamente según la gravedad y la ubicación del desgarro o la necesidad de una episiotomía. No hay un número fijo, ya que cada situación es única.
Tratamiento y reparación de desgarros vaginales: El enfoque de tratamiento para los desgarros vaginales depende de su gravedad. Los desgarros de primer grado pueden no requerir puntos en absoluto, mientras que los desgarros de segundo a cuarto grado sí los necesitarán. Estos puntos suelen disolverse en unas seis semanas. La mayoría de los desgarros se tratan en la sala de partos, pero los más grandes con sangrado significativo pueden requerir atención en un quirófano con mejor equipamiento. En casos graves, el esfínter anal también puede necesitar reparación con puntos reabsorbibles.
Cuidado de los puntos y desgarros
La mayoría de las personas encuentran alivio del dolor relacionado con el desgarro en dos semanas. Sin embargo, los desgarros más grandes pueden tardar más en cicatrizar. Es esencial vigilar los signos de infección durante el proceso de curación. Aquí tienes algunas cosas que deberías considerar para cuidar los desgarros y puntos después del parto vaginal:
Importancia de la higiene: Mantener la limpieza. Prácticas como lavarte las manos antes y después de ir al baño y cambiar las compresas con frecuencia pueden prevenir infecciones. Usar soluciones antisépticas para limpiar los desgarros y puntos según las recomendaciones de tu médico también puede ser beneficioso.
Descanso y recuperación: El descanso juega un papel fundamental en la curación. Es aconsejable evitar actividades extenuantes y buscar ayuda de tus seres queridos cuando sea necesario.
Uso de compresas frías: Las compresas frías pueden aliviar la inflamación y el dolor en la zona perineal. Deben aplicarse durante unos 10 a 20 minutos y normalmente son desechables para evitar la contaminación. Además de las compresas frías de un solo uso, existe una amplia selección de compresas frías reutilizables.
Exponer los puntos al aire fresco: Permitir que tus puntos respiren puede acelerar el proceso de cicatrización. Considera pasar unos minutos al día sin ropa interior.
Ablandadores de heces: Los ablandadores de heces pueden facilitar las deposiciones, reduciendo la tensión sobre los puntos. También pueden aliviar el dolor durante la recuperación posparto.
Cuidados en casa para desgarros vaginales: Después del parto, es posible que experimentes molestias mientras tu desgarro cicatriza. Para aliviarlo, considera lo siguiente:
- Usa una botella peri para lavarte después de ir al baño.
- Seca suavemente la zona vaginal dando toquecitos en lugar de frotar.
- Aplica compresas de hielo o compresas sanitarias especiales con frío.
Cambia tus compresas regularmente (cada 2-4 horas en caso de episiotomía).
- Evita el estreñimiento bebiendo mucha agua y usando ablandadores de heces.
- Toma baños de asiento regularmente.
- Siéntate sobre un cojín con forma de rosquilla, especialmente si tuviste un desgarro grave.
- Evita ejercicios o movimientos que irriten la zona perineal.
Aumenta tu ingesta de fibra para evitar el estreñimiento y consulta sobre el uso de ablandadores de heces.
- Usa analgésicos de venta libre como el ibuprofeno.
- Usa spray de hamamelis para aliviar el dolor.
- Forra las compresas sanitarias con discos de hamamelis.
Consulta siempre con tu profesional sanitario antes de tomar cualquier medicamento, especialmente si estás dando el pecho.
Actividades que debes evitar
Relaciones sexuales: Mantener relaciones sexuales inmediatamente después de dar a luz puede ser doloroso y podría complicar el proceso de recuperación. Es aconsejable esperar hasta la cicatrización completa.
Actividades físicas intensas: Levantar peso o el movimiento excesivo pueden tensar los puntos y retrasar la recuperación. Es mejor tomarse las cosas con calma y permitir que tu cuerpo se cure.
Signos de complicaciones
Infecciones y olores: Un flujo con mal olor o sangrado excesivo pueden ser signos de infección. Es esencial vigilar cualquier cambio y consultar con un profesional sanitario si es necesario.
Dolor intenso y molestias: Aunque se espera algo de dolor, un dolor intenso o molestias crecientes cerca de los puntos son motivo de preocupación.
Contacta con tu profesional sanitario si tus puntos se vuelven dolorosos o tienen un olor desagradable, o si experimentas síntomas como fiebre, escalofríos, problemas urinarios o pérdida de control intestinal.
Qué se puede hacer para preparar el periné antes del parto vaginal
Aunque no siempre es posible evitar los desgarros por completo, existen varias estrategias que pueden ayudarte a preparar tu cuerpo para el parto. Los masajes perineales prenatales, especialmente en las semanas previas al parto, pueden aumentar la elasticidad de los tejidos perineales, haciéndolos más flexibles. Puedes realizar el masaje perineal por tu cuenta, con la ayuda de tu pareja, o con un dispositivo de masaje perineal. Adoptar ciertas posiciones durante el parto, como ponerte en cuclillas o a cuatro patas, también puede ayudar a distribuir la presión sobre el periné. Los pujos controlados y guiados junto con técnicas de respiración (hipnoparto), a menudo bajo la dirección de una matrona o doula, pueden permitir que el periné se estire gradualmente. Las compresas calientes aplicadas al periné durante el parto muestran en estudios que aumentan el flujo sanguíneo y la elasticidad. Por último, mantenerte bien hidratada, mantener una buena salud general y consumir los alimentos y vitaminas adecuados puede mantener la piel y los tejidos más resilientes. Es fundamental que te informes sobre tus opciones en una clase de preparación al parto presencial o en una clase de preparación al parto online, y lo más importante, que comentes cualquier duda y posibles medidas preparatorias con tu profesional sanitario para asegurar una experiencia de parto informada.
Fuentes:
https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/21212-vaginal-tears-during-childbirth
https://www.verywellfamily.com/when-will-my-episiotomy-stitches-dissolve-2758693
https://flo.health/being-a-mom/recovering-from-birth/postpartum-problems/stitches-after-deliveryEl masajeador Perimom — la herramienta que hace que el masaje perineal sea realmente sencillo.
